Love bombing: ¿qué es y cómo identificarlo?

El love bombing es una técnica de manipulación muy sutil a través de la cual se pretende que alguien se enamore de nosotros. Conlleva muestras desproporcionadas de amor y afecto, que no encajan con el momento real de la relación. ¿Cómo detectar este fenómeno a tiempo?

El love bombing es un concepto que tiene su origen en los años 70, pero que se ha popularizado en los últimos años dentro del terreno amoroso. Se trata de una técnica muy sutil de manipulación basada en un bombardeo de muestras de amor para conseguir que alguien se “enganche» a nosotros.

Esta técnica suelen aplicarla las personas que “necesitan» al otro para sentirse bien, y que se vinculan desde la dependencia, buscando que la otra persona se enamore de ellas o si más no, las necesite también.

Pero, ¿qué más sabemos sobre este concepto? ¿Cómo saber si alguien nos está haciendo love bombing? Os dejamos algunas ideas clave para detectar este fenómeno.

Love bombing: origen del término

Love bombing significa, literalmente, ‘bombardeo de amor». Fue acuñado por los miembros de una secta estadounidense conocida como Unification Church of the United States. En ese momento, se utilizaba el concepto de love bombing para explicar cómo los miembros de la secta (especialmente los líderes) “engatusaban» a sus seguidores a través de bombas de amor o sobredosis de afecto.

Sus “víctimas» solo se sentían protegidas y seguras con estas muestras desproporcionadas de amor y afecto, lo que les impulsaba a rechazar la “hostilidad» del mundo exterior.

Love bombing en la actualidad

En la actualidad, cuando hablamos de love bombing nos referimos a una técnica para “atrapar» a la persona de la que estamos enamorados. Este tipo de técnica suelen aplicarla personas inseguras que necesitan enganchar o atraer hacia sus redes a la persona en cuestión.

¿Cómo? A través de un bombardeo de muestras de amor, cariño, afecto y en algunos casos también sexo. Suelen ser muestras excesivas y prematuras de amor, que tienen la finalidad de, más allá de atraer al otro, hacerle saber que su amor es incondicional.



El love bombing no es amor

Sabemos que hay relaciones que van más rápido que otras, que hay personas que se dejan llevar muy rápido, y que su ritmo puede parecer más acelerado. A veces esto sucede en los dos miembros de la pareja o relación: que sienten que las cosas van bien, se dejan llevar y la relación avanza a pasos agigantados.

Sin embargo, el love bombing no es esto; en el caso anterior, hablamos de algo que suele ser mutuo y que se desarrolla de forma natural. En cambio, en el love bombing la persona que desarrolla la técnica lo hace de forma intencionada.

Es decir, la persona intenta seducir al otro y “engancharlo» a través de mecanismos conscientes para conseguir que “caiga en sus redes» o incluso, en casos más extremos, que genere cierta adicción hacia él o ella.

Así, no es algo que se dé de forma “natural» como consecuencia del amor, sino más bien algo que surge por carencias personales, inseguridades, baja autoestima o necesidad de “atrapar» al otro como una parte que nos completa (no que nos complementa).

¿Cómo identificarlo?

¿Cómo identificar el fenómeno del love bombing? ¿Cómo saber que nos están haciendo un love bombing en toda regla? Algunas ideas clave que nos pueden servir son las siguientes.

La relación fluye “demasiado»

Dicen que cuando empiezas a salir con alguien con quien conectas, todo fluye. Para muchos es la mejor parte de la relación. Cada gesto, recuerdo o detalle es prácticamente nuevo. Aún tienes todo por descubrir del otro, os entendéis, hay química, mucha pasión…

Pero, ¡ehhh! ¿qué ocurre en el love bombing? Que la velocidad a la que evoluciona la relación para uno y para otro es muy distinta. La mayoría de las veces porque la intensidad es muy diferente.

Uno no para de intentar alcanzar acuerdos y compromisos, mientras que el otro quiere transitar por este camino de manera más pausada. Quiere tiempo con el otro para conocerle y concederle realmente el espacio en su vida que pretende.

Confianza excesiva

La persona que supuestamente se ha enamorado de nosotros y está intentando marcarse un love bombing seguramente intentará ganarse de manera muy rápida tu confianza.

La estrategia más frecuente es la de intentar que el otro otorgue su confianza de manera más rápida en base a la reciprocidad.

Una confianza que en el fondo aún no existe, que es irreal, y que en fondo, aunque quiera simular otra situación, también lo manifestará con acciones, palabras, actitudes…

¿Cómo podemos darnos cuenta de esta deriva? Por ejemplo, puede querer conocer a tus padres o integrarse en tu familia cuando apenas te conoce a ti.

Muestras de amor y afecto desproporcionadas

Otra señal para detectar un posible caso de love bombing son las muestras de amor. Hablamos de muestras de afecto son desproporcionadas en el sentido de que, quizás la relación aún es muy prematura (te acabas de conocer con la otra persona), y, sin embargo, tiene detalles contigo que, al menos en apariencia, tienen un gran coste.

En este sentido, en público puede mostrarse muy cariñoso, hablar de vuestra relación con una formalidad que no tiene o dar por sentado que en el futuro inmediato ocurrirán acontecimientos, como casaros o tener hijos, de los que no habéis hablado.

Conductas de control

Aparecen también conductas de control, ya desde el inicio de la relación, que pueden llegar a ser muy sutiles. Por ejemplo, la otra persona intenta controlar nuestras interacciones. Por otro lado, pretende saber en todo momento dónde estamos y qué hacemos.

Como vemos, el love bombing es un concepto muy alejado del amor, que tiene más que ver con la manipulación y el control (aunque sea a través de conductas muy sutiles).

Lo suelen practicar personas inseguras que buscan que el otro se “enganche» a ellas, y por ello actúan desde la dependencia y el miedo al abandono, y no desde el amor.

Para no caer en las redes del love bombing, lo mejor es fiarnos de nuestro instinto durante la relación; si ves cosas que no te encajan, detente en ellas, no las obvies.

Laura Ruiz Mitjana